Conoce las ventajas del EPI-NO

28.04.2016

Su nombre procede de abreviar la sentencia "episiotomía no", dada su capacidad para flexibilizar la musculatura perineal y evitar la incidencia de la episiotomía y los desgarros en el parto.

El EPI-NO presenta varios puntos fuertes en el entrenamiento y cuidado del suelo pélvico: por un lado y como demuestran los estudios, su correcto uso reduce la tasa de episiotomía e incrementa la posibilidad de periné intacto. Por otro, con este dispositivo podemos mejorar la fuerza de la musculatura perineal (cuando se usa para ejercitar el suelo pélvico en el postparto) pero también su elasticidad, cuando utilizamos el EPI-NO para flexibilizar los músculos del suelo pélvico antes del parto.

Este dispositivo te ofrece la posibilidad de realizar ejercicios de suelo pélvico que te ayudarán a fortalecer tus músculos, y así poder evitar las molestias asociadas a la incontinencia urinaria, o recuperar la musculatura debilitada por el parto, y como medida preventiva en el cuidado del suelo pélvico. En definitiva: ayudar a mejorar tu calidad de vida, afectada por circunstancias tan naturales como el embarazo o la menopausia.

Podemos diferenciar tres líneas de acción principales del EPI-NO:

  • En primer lugar, la preparación de la musculatura perineal para el nacimiento del bebé.
  • En segundo lugar, los ejercicios con el EPI-NO favorecen una óptima recuperación muscular posparto.
  • Y, por último, el EPI-NO es una medida terapéutica eficaz para fortalecer el suelo pélvico y así evitar y prevenir la incontinencia urinaria.

Además de lo anterior, también puede ser efectivo en casos de vaginismo (espasmo involuntario de los músculos que rodean la vagina), favoreciendo la flexibilización de la musculatura y repercutiendo positivamente en la calidad de las relaciones sexuales.

Descripción del EPI-NO

El EPI-NO ha sido diseñado, desarrollado y fabricado en Alemania, en estrecha colaboración con ginecólogos, matronas y pacientes, y está patentado en todo el mundo como un ejercitador de los músculos del suelo pélvico para preparación al parto y recuperación posparto, prevención y tratamiento de la incontinencia urinaria.

1. Balón de silicona contorneado

2. Perilla manual

3. Visualizador de presión (manómetro)

4. Válvula de desbloqueo del aire

5. Conexión por un tubo plástico flexible.


Preparación al parto con EPI- NO

Deberás comenzar tus ejercicios con el EPI-NO aproximadamente 5 semanas antes del parto para aumentar la elasticidad de tus músculos del suelo pélvico. El entrenamiento con el EPI-NO se realiza en cuatro etapas:

  • Las etapas 1 a 3 comienzan a partir de la semana 37 del embarazo.
  1. En la etapa 1 se ejercitan los músculos del suelo pélvico.
  2. En la etapa 2 el periné y el canal de nacimiento se estiran gradual y suavemente.
  3. En la etapa 3 te preparas para la sensación del parto facilitando la expulsión del balón fuera de la vagina.
  • En la etapa 4 con EPI-NO (4 a 6 semanas posparto) los músculos del suelo pélvico son restaurados (mediante la realización de ejercicios de Kegel) aplicando presión contra la resistencia proporcionada por el balón del EPI-NO. Con manómetro de biofeedback incorporado, puedes medir y asegurar la eficacia de los ejercicios.

Se recomienda que el uso del EPI-NO sea de una o dos veces al día durante 10 a 20 minutos por cada sesión de entrenamiento.

El entrenamiento de tu suelo pélvico para el parto consistirá en lo siguiente:

  • Consolidación de los músculos del suelo pélvico: Inserta dos tercios del balón del EPI-NO en la vagina (quedarán unos 2 cm del dispositivo fuera de tu vagina). Practica algunas contracciones y relajaciones del suelo pélvico y mira la aguja del manómetro. Debes observar que la aguja sube cuando contraes tus músculos y vuelve a su punto de partida al relajar totalmente los músculos del suelo pélvico.
  • Estiramiento del periné: Inflar lentamente el balón del EPI-NO (ahora no tienes que mirar el manómetro, no hace falta en los ejercicios de dilatación vaginal) tanto como tu nivel personal de comodidad te lo permita. No debes sentir dolor, sino una sensación de máximo estiramiento (como cuando realizas estiramientos de otros músculos de tu cuerpo). Ahora puedes sostenerlo con tu otra mano o ponerte de lado con las piernas dobladas y mantenerlo dentro con tus muslos. Intenta permanecer de esta manera durante unos 10 minutos. Mantén esta postura ya que el balón tiende a salir y tendrías que invertir esfuerzo en aguantarlo. Repite el ejercicio si el balón sale.
  • Simulación del parto: Después de la fase de estiramiento durante 10 minutos, relaja tus músculos del suelo pélvico y permite que la vagina expulse suavemente el EPI-NO hinchado. Esta acción te familiarizará con la sensación de expulsar la cabeza del bebé. Después de esta etapa debes medir el diámetro del balón para compararlo con posteriores ocasiones.

Recuperación posparto con EPI-NO

Cada vez son más las mamás que divulgan que el entrenamiento con el EPI-NO durante el puerperio consigue que los músculos del suelo pélvico se consoliden rápida y eficientemente. Matronas, fisioterapeutas y ginecólogos también ven un uso eficaz del EPI-NO en la recuperación del tono de la musculatura vaginal después del nacimiento del bebé.

Aproximadamente de 3 a 6 semanas después del parto debes comenzar los ejercicios de los músculos del suelo pélvico con el EPI-NO para recuperar la fuerza y tono de los mismos. Cuanto más fuertes, más presión podrás ejercer en el balón. El manómetro del EPI-NO supervisa tus ejercicios y te informa de si los estás realizando correctamente. Esto se llama biofeedback y ayuda a motivarte al poder comprobar que tus funciones mejoran.

Como se ha explicado anteriormente, en esta etapa de recuperación posparto, el entrenamiento comenzará, en primer lugar, hinchando levemente el balón hasta que el indicador del manómetro indique el valor 4. Después, insértalo en la vagina. El indicador de presión del manómetro señala el aumento de presión cuando se comprime el balón. Diez minutos de entrenamiento diario son suficientes para recuperar la fuerza de los músculos del suelo pélvico. Sin olvidarte, claro está, de cumplir con nuestros 10 hábitos saludables para tu periné durante el resto del día

No deberás usar el EPI-NO en los siguientes casos:

  • Si el bebé está en una posición inusual, con claros indicios que imposibiliten un parto vaginal (por ejemplo, placenta previa), o si se planea tener un parto por cesárea.
  • Si existe riesgo de infección (por ejemplo, rotura prematura de membranas, cérvix abierto).
  • Si tienes heridas en el área vaginal que no hayan cicatrizado.
  • Si tienes sangrados vaginales.
  • Si te encuentras bajo la influencia del alcohol u otras drogas.

El EPI-NO debe ser utilizado bajo la supervisión de tu médico, matrona o fisioterapeuta de suelo pélvico si...

  • Has sido diagnosticada de Esclerosis Múltiple.
  • Padeces algún daño nervioso como resultado de una permanente subida de azúcar por neuropatía diabética.
  • Si se han administrado y prescrito analgésicos para reducir la sensación de dolor en el área vaginal.
  • Si tienes una parálisis de los miembros inferiores (paraplejia).

Preguntas frecuentes.

¿Puede el entrenamiento EPI-NO aumentar anormalmente el tamaño de la vagina?

No, todo lo contrario. Al estirar el periné gradual y naturalmente como medida preventiva, es posible evitar el daño perineal a largo plazo. Cuando pasas un jersey ajustado sobre tu cabeza, el cuello se amplía y vuelve a su forma original. Similarmente, durante el parto, la abertura de la vagina debe ampliarse para permitir el paso de la cabeza de tu bebé. El entrenamiento con el EPI-NO acostumbra a la vagina a dilatar lo requerido en el parto y facilita el retorno a su dimensión normal.

¿Hay riesgo de infección?

El peligro de infección ha sido investigado en los ensayos clínicos. El EPI-NO no se utiliza en un ambiente estéril. Si el dispositivo se limpia y se desinfecta según las instrucciones de uso no debe haber ningún riesgo de infección.

¿Puedo hacerme daño con el entrenamiento?

Como en todo entrenamiento físico, no debes ejercitar más allá de tu nivel personal de confort. Si sigues este consejo no hay peligro de lesión. Si no estás segura, no dudes en contactar con tu médico, tu fisioterapeuta de suelo pélvico o tu matrona.