¿QUE ES LA OSTEOPATÍA?

La Osteopatía...

Podría definirse como la disciplina terapéutica que detecta, mediante un diagnóstico funcional, los tejidos y sistemas del cuerpo en disfunción y por tanto, responsables de una enfermedad o dolor. El restablecimiento de estos tejidos o sistemas se lleva a cabo mediante diferentes técnicas manuales con finalidad terapéutica o preventiva.

Andrew Taylor Still desarrolló la osteopatía a finales del siglo XIX. Sus principios son:

  • Interrelación estructura-función. La Osteopatía plantea una interrelación plena entre la estructura y la función. No puede cumplirse correctamente una función si la estructura que la contiene no está íntegra. También una función inadecuada provocará modificaciones en la estructura normal.
  • La unidad del cuerpo. Se basa en la creencia de que todos los sistemas del cuerpo están relacionados y por lo tanto, los trastornos en un sistema afectan el funcionamiento de los otros. Así es que, se producen fenómenos en cascada que van afectando de un sistema a los sistemas vecinos.
  • La vida es movimiento. Todas las estructuras anatómicas, desde las más densas (huesos), las más blandas (fascias o músculos) y las fluídicas (sangre, linfa y líquido cefalorraquídeo) se encuentran en movimiento unas con otras. Este movimiento es esencial para mantener el estado de salud. Cuando el movimiento normal (fisiológico) se pierde o se ve alterado, se dan las condiciones para la instalación de la dolencia o enfermedad.
  • La homeostasis. Es el conjunto de fenómenos de autorregulación que intentan mantener equilibradas las funciones y propiedades del organismo: tensión arterial, temperatura corporal, secreción hormonal, respuesta inmunitaria, ect.
  • Ley de la arteria. Si la circulación sanguínea se efectúa con normalidad, la enfermedad no puede desarrollarse dado que nuestra sangre transporta todos los elementos necesarios para asegurar la inmunidad natural y luchar contra las enfermedades. La disminución de dicha circulación implica la disminución de la capacidad de defensa de los tejidos, proporcionando un terreno favorable a la instalación de una disfunción, infección, o la dificultad de recuperación de ese tejido. Este concepto se extiende a la circulación arterial, venosa, linfática, del líquido cefalorraquídeo, sinovial y nerviosa.


¿Qué es la lesión osteopátia?

La lesión osteopática se encuentra por debajo del umbral crítico de rotura de los tejidos (fractura, luxación, rotura, etc). Las alteraciones son funcionales. Se define como la pérdida o disminución de movimiento normal (fisiológico) de cualquier tejido del cuerpo. Solo se percibe mediante la palpación y exploración por parte del osteópata.

Muchas veces tendremos lo que en la medicina clásica se llaman trastornos funcionales, por ejemplo cansancio, colon irritable, dificultad para concentrarse, cefaleas, dolores menstruales, angustias, trastornos del sueño, etc. Otras veces los signos son más llamativos: tortícolis, ciática, migraña, etc.

Una lesión osteopática sin tratamiento, evoluciona siempre hacia una alteración de la estructura y una alteración del sistema del que forma parte. La intervención osteopática realiza un diagnóstico funcional, a partir del cual, selecciona un conjunto de métodos y técnicas con finalidad terapéutica y/o preventiva que aplicados manualmente sobre los tejidos musculares, articulares, conjuntivos, nerviosos etc, obtienen de forma directa o refleja, reacciones fisiológicas que equilibran y normalizan las diferentes alteraciones musculares, osteoarticulares, orgánicas y funcionales, mejorando o resolviendo el cuadro clínico e incidiendo especialmente en sus manifestaciones dolorosas.

El ritmo de las sesiones de tratamiento varían de un caso a otro, pero habitualmente serán de 1 sesión /semana, permitiéndole al cuerpo entre cada sesión, que utilice sus propios métodos de autocuración y adaptación a la nueva situación.


¿Cuándo tenemos que visitar a un Osteópata?

Siempre que queramos prevenir y conservar nuestro estado de salud, como consecuencia de un accidente, traumatismos físico o psicológico, en caso de síntoma persistente e inexplicado por la medicina general, en caso de estrés, agotamiento, dolor de espalda crónico, etc. Pueden tratarse personas de cualquier edad y estado físico.

Es particularmente efectiva en niños.

También muy recomendada en deportistas o toda persona que realice una actividad física o trabajo repetitivo, ya que están sometidos a un estrés y unos esfuerzos que generan lesiones y en su fase inicial perjudican el rendimiento, y que si no son tratadas aparecerán lesiones más importantes.